La restauración

Desde que el Palau Güell es propiedad de la Diputació de Barcelona, se han realizado diferentes campañas de restauración del edificio con el objetivo de conservarlo y preservarlo a las futuras generaciones. 

  • Plafón superior de la chimenea interior obra de Alexandre de Riquer.
  • Cerradura de acceso al despacho de Eusebi Güell.
  • Tubos del nuevo órgano del Palau Güell.
  • Órgano del Palau Güell.
  • Guadamasil.

El método de restauración

La restauración del edificio se ha realizado de acuerdo con el método definido a partir del año 1986 por el Servicio de Catalogación y Conservación de Monumentos de la Diputació de Barcelona, el cual se basa en el análisis histórico, constructivo, artístico y sociológico del monumento, y en una cuidadosa y consecuente intervención posterior. Esta metodología ha presidido todos los trabajos de restauración realizados hasta la finalización de la restauración en el año 2011.

 El objetivo

El objetivo esencial de la intervención arquitectónica ha sido la recuperación de los valores formales y espaciales originales del edificio, mediante la restauración de los elementos conservados o la reconstrucción fidedigna de los elementos perdidos. En algunos casos, cuándo ha sido necesario o conveniente la aportación de nuevos materiales, se ha aplicado el principio de la diacronía harmónica (el diálogo harmónico entre los materiales originales y nuevos, sin confusiones en lo que respecta a su cronología)

 La restauración a partir de 1990

A principios de la década de 1990 se restauraron las veinte chimeneas de la azotea. En el  caso de las que habían perdido el revestimiento, la aportación de algunos artistas plásticos catalanes hizo posible que este revestimiento se pudiera recuperar. A partir del 1993 se inició la actuación en el interior del edificio.

Posteriormente, los estudios constructivos realizados hasta el año 2004 aportaron abundante información sobre el comportamiento del edificio, pero evidenciaron que aún no se tenía un conocimiento suficiente sobre el mismo, ya que los sistemas constructivos de Gaudí escondían secretos, que no era posible descifrar con el edificio en uso. También se detectaron situaciones de riesgo para las personas a causa del estado de algunos elementos.

En consecuencia se planificó un nuevo análisis que permitiera evaluar el estado de conservación de todos los materiales y sistemas constructivos, como paso previo a la realización de una restauración integral del palacio, que se cerró al público en octubre de 2014. Los nuevos estudios fueron muy complejos y se realizaron hasta finales de 2005. Finalmente, se aprobó un proyecto de usos del monumento que establecía como función primordial la visita pública, y se redactaron proyectos constructivos sucesivos.

 La restauración a partir del 2005

Entre los años 2005 y 2007 se restauraron las fachadas laterales y la azotea. Concretamente, en la azotea, el trabajo más complejo fue la sustitución de la oxidada estructura oculta de la linterna, originariamente de hierro, por una de titanio. En el 2006 se inició la restauración de las fachadas principal y del patio de mediodía. En el 2007 se iniciaron los trabajos de refuerzo estructural. En relación a los  artesonados, que habían perdido su función estructural durante los años setenta del siglo pasado, se consolidó la parte oculta y se recuperó el color y la  textura de los elementos vistos, de madera y hierro. Más tarde, se inició la restauración de los revestimientos, los pavimentos y el resto de elementos constructivos y ornamentales, muebles e inmuebles (de piedra, cerámica, madera, hierro, latón, vidrio, piel, tejidos,…). En el tratamiento de las paredes se recuperó la gama cromática original.

En la adaptación del edificio a las nuevas exigencias funcionales y de seguridad se actualizaron las instalaciones y los servicios de madera, de tal forma que no se alterasen los valores formales y espaciales del monumento. Del mismo modo,, la iluminación interior se mantuvo fiel a la idea principal de museización del edificio, según la cual no se trataba tanto de mostrar al visitante la manera como vivía la familia Güell, sino permitir una mejor comprensión y disfrute de la arquitectura de Gaudí.

De entre todos los trabajos de restauración realizados en esta última fase destacan, por su complejidad y su importancia, las relacionadas con la madera. Un equipo de entre ocho y nueve carpinteros ebanistas trabajaron durante más de dos años en el propio palacio para reparar, restaurar o reconstruir todos los elementos constructivos y ornamentales (puertas, ventanas, celosías, canceles, arrimadores,…), como también sus mecanismos correspondientes. En los casos en que fue necesario, la reconstrucción se realizó siempre con el mismo tipo de madera (pino, eucalipto, roble, haya, nogal, caoba, palisandro, ébano,…) y con las secciones, los tipos de  entrelazados y las técnicas originales.

 El órgano

Otro aspecto importante de la obra de restauración fue la recuperación del órgano del Palau Güell. Eusebi Güell encargó el instrumento al organero vasco Aquilino Amezua, y Gaudí dispuso su ubicación y su integración en el edificio para conseguir una excelente relación entre la música y la arquitectura. La consola, aún conservada, originalmente se situó en la planta noble, y los tubos se dispusieron alrededor de la cúpula central, diseñada como un gran amplificador musical. En los años treinta del siglo pasado, el órgano se sumió en un proceso de degradación irreversible. Ochenta años después, rechazada por imposible la restitución del órgano original, se tomó la decisión de instalar un órgano nuevo en el mismo lugar que el original para aprovechar los elementos conservados, como los tubos de madera de las fachadas laterales. El nuevo órgano fue construido por el maestro organero Albert Blancafort en su taller de Collbató. El nuevo instrumento contiene todos los recursos del órgano original, a los que se han añadido otros registros y sonoridades que permiten interpretar la mayoría de la literatura organística. Actualmente, el organista se sitúa en contacto directo con el instrumento. Para que los visitantes del palacio puedan disfrutar de la música, el órgano está dotado de un sistema que reproduce las piezas seleccionadas cada media hora.

 Los colaboradores

Gaudí pudo construir el palacio tal y como lo hizo gracias al trabajo realizado por los excelentes operarios de que dispuso, así mismo la restauración integral completada en el año 2011 fue posible gracias a especialistas de todos los ramos, con la misma destreza y el mismo entusiasmo que los primeros. Los trabajos de la última campaña finalizaron el 15 de mayo de 2011, y el Palau Güell abrió al público el 26 de mayo.